Casa Manolo: de chiringuito a Estrella Michelin

Mi inspiración, el Mediterráneo.

Mi afición, dialogar con la naturaleza.

Mi reto, el futuro.

Mi gran amor, Matilde, mi madre.

Un plato no ha de ser nunca producto del azar, todo está pensado, meditado; todo tiene un porqué.

Mi cocina es una cocina sin extravagancias, con raíces, muy pensada, y en constante mutación en función del mercado.

Soy un amante fiel al producto de temporada y no pierdo de vista los conocimientos y las tendencias que recojo de todo el mundo. Practico un cocina reflexiva, que precisa de muchas horas de ensayo, para conseguir como resultado final esta cocina sutil, bella, amable. Me gusta llevar al límite la palabra sabor, mi reto es potenciarlo al máximo, sin máscaras ni disfraces.

Cocinar es vivir. No veo qué diferencia hay entre una cosa y otra. Y en la cocina, como en la vida, me mueve la inquietud, la búsqueda de sensaciones y el gusto por transmitirlas, las ganas de superarme, de mejorar día a día.